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Jack Kerouac, en su camino bretón…

Un icono de la literatura americana

Jack Kerouac. La primera vez que vi el nombre de este escritor que no sabía nada de él, era hace unos años en las memorias de un famoso autor de Montana. Se refería a Jack Kerouac como un icono de la literatura estadounidense, y me sorprendió que un apellido con tal resonancia bretón pudiera asociarse con América.

Unos días más tarde estaba en mis manos. En el camino, el libro principal de la Beat Generation, diendóme cuenta con entusiasmo de que acababa de encontrar el tipo de literatura que siempre estuve esperando. Largas descripciones de paisajes, un estilo de escritura espontánea mezclada con un gran lirismo dónde viaje también rima con melancolía. El hecho de que este icono de la literatura sea bretón, como yo, es la guinda del pastel.

Es considerado como uno de los autores americanos más importantes del siglo XX. Su estilo de escritura ha inspirado a los cantantes estadounidenses Tom Waits y Bob Dylan.

En el camino, su novela más famosa es una oda al aire libre, a la épica aventura hacia el oeste, y al descubrimiento de nuevos mundos.

La verdad sobre sus orígenes

Orígenes bretones, que el escritor ha intentado durante mucho tiempo comprender y se documentó a lo largo de su vida en particular en 1965, donde pocos años antes de su muerte visitó la ciudad de BREST después de haber encontrado en el Archivo Nacional información escasa sobre su antepasado Maurice -Louis Le Bris de Kervoac. Información que lamentablemente no bastará para arrojar luz sobre su historia.

El apellido de su antepasado es en realidad Urbain-François Le Bihan de Kervoac.

Hijo de notarios de Huelgoat, quien, atacado por la justicia por cargos de robo, decide ir al exilio en Quebec. Un ancestro que, para protegerse de la justicia, ocultará constantemente su verdadera identidad, impidiendo así al escritor localizar su genealogía.

Sus demonios y éxitos

En 1946, su padre murió y se refugió en los libros. Sus escritos se volvieron cada vez más autobiográficos y trabajó frenéticamente en el tapiz de En el camino, desde sus numerosos cuadernos de notas preparatorias. Esta “escritura introspectiva lo lleva a preguntarse sobre los fundamentos de su mal de vida” y Kerouac se da cuenta de que tiene “un deseo subconsciente de fracasar, una especie de deseo de muerte”.

Al tener problemas con el alcohol y las drogas, durante 10 años sus escritos serán rechazados por las editoriales. Sus ingresos se volvieron muy bajos y su adicción al alcohol y a las anfetaminas alcanzarón su clímax. Planea dejar de escribir varias veces, en vano.

En 1955, en San Francisco, Kerouac hizo un encuentro importante: Gary Snyder, un entusiasta del senderismo y de la filosofía japonesa. Los dos hombres, acompañados por un librero, John Montgomery, hacen una expedición a una altitud de 3600 metros hasta el pico de Matterhorn. Kerouac fue así introducido a la meditación y el haiku, poemas japoneses cortos que evocan un sentimiento, una situación, una atmósfera. El encuentro consigo mismo y con la sencillez, la ausencia de excesos y drogas o alcohol hace que Kerouac decida comenzar una “nueva vida”.

2 años más tarde, su novela En el camino se publica y es un éxito inmediato. Según el poeta Kenneth Rexroth, es incluso “el autor más famoso de América“.

Al final de su vida, cubierto de deudas, Urbain-Francois Le Bihan de Kervoac murió dejando una esposa y tres hijos que engendraron a los descendientes de Jack Kerouac, entre ellos Jean Baptiste Kerouac, abuelo francés-canadiense de Jack Kerouac que emigra en los Estados Unidos, haciendo así a su nieto uno de los escritores más bretonos americanos.

En 2012, el evento cinematográfico brasileño Walter Salles, producido por Francis Ford Coppola, se presenta en la selección oficial en el Festival de Cine de Cannes, la primera exposición en Francia del texto original de la mítica En el camino. Reclus del mundo y sin un centavo, pero con un archivo que será valorado a más de 10 millones de euros…

A pesar de sus demonios y aunque murió prematuramente debido a sus excesos, Jack Kerouac brillantemente logró impresionar las mentes por su genio e inspirar positivamente a muchas personas en su camino, más allá de los orígenes y fronteras…

Artículo escrito por Jude Castel, autor de El destino y la errancia.